Ernesto Maruri Psicólogo Clínico Pamplona Orientación Psicoanalítica
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DOLORES QUE SON GRITOS DEL CUERPO
(2006)

Síndrome de fatiga crónica es el diagnóstico médico de una mujer que escribe en un diario navarro (ADN, 2-V-2006) una carta al director: “Me cuesta caminar, pensar, leer, me olvido de las cosas. Me duele desde la punta del pelo hasta los pies. Quiero vivir, disfrutar de mis hijos, de mi marido y mis amigos, viajar, y no puedo”.

Hay dolores como éste, como el fibromiálgico y otros, no causados por una lesión orgánica determinada, que en ocasiones enmascaran el grito de un conflicto psíquico inconsciente. Son dolores físicos que los médicos tratan en ocasiones con antidepresivos y ansiolíticos, luego lo psíquico está en juego. No obstante, no es suficiente con el fármaco. Aquí entra la indicación de un tratamiento psicológico.

Esta mujer se presenta como todo dolor. Incluso le duele donde podría parecernos imposible: ¡le duele el pelo! Y es verdad: el dolor la cubre por entero. El pelo que hunde las raíces en la cabeza. Si estuviera haciendo un psicoanálisis, cuando ella dice: “mi cabeza funciona perfectamente, pero mi alma se entristece”, se le señalaría que es una afirmación contradictoria. También, dice “me olvido de cosas”. ¿Qué quiere olvidar que el dolor del cuerpo no le deja, sin darse cuenta de que el dolor tapa pero no elimina lo que hay debajo? Algo no funciona tan perfectamente en su cabeza. Sería algo a cotejar con ella; no la conozco y no puedo establecer certezas.

Dolores que esconden un mensaje, una llamada, un secreto inconsciente que es necesario atender, un deseo, una demanda de amor, una angustia, algo bloqueado, un “goce” sufriente... ¿A qué y a quién va dirigido el dolor? ¿De qué enquistamiento emocional procede? Ella necesita escribir al director de un periódico y a sus lectores. Vive en Cataluña; quizá ha escrito esta misiva a un puñado de periódicos hasta llegar su voz a Navarra. Dice: “Necesito que me lean, que me escuchen”. Busca un interlocutor para la verdad representada como enigma en su dolor. Se refiere a ser escuchada ella, no sólo su diagnóstico médico. Esto es lo que hace un psicoanalista: escuchar al sujeto que hay detrás del síntoma-dolor, facilitar que brote la verdad interna que abrirá el camino de la cura, leer lo cifrado en las palabras que expresan los pacientes. Sólo a medida que se desvele la oculta función del síntoma, podrá éste ceder o atenuarse o disolverse...

Dolores del cuerpo que son mejor soportados que la herida psíquica que intentan vendar cuando lo que necesita es aire. Conflictos psíquicos de los que, inconscientemente, no se quiere saber nada, o es una amenaza saber..., pero que emiten gritos a través del cuerpo. Intentos fallidos de solución, como poner puertas a un alud.

“Es más importante el interior de mí misma que todo lo que poseo.”
2006

Ernesto Maruri Psicólogo Clínico Pamplona Orientación Psicoanalítica