Ernesto Maruri Psicólogo Clínico Pamplona Orientación Psicoanalítica
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YO TENGO LA CULPA, ¿O NO?
(2001)

No me ha salido como quería. ¡Meto la pata hasta el fondo! No he podido hacerlo bien. Ni si quiera he podido. No me atrevo a enfrentarme a tal situación. ¡Debería haberlo hecho mucho mejor: así no sirve!

No tenía que haberle dicho eso. Le he dejado muy disgustado.

Perdí el control y lo estropeé.

Por tanto, yo tengo la culpa.

Las situaciones antedichas y otras muchas más, pueden llevarnos a sentirnos culpables. La culpa no nos permite aprender de nuestros errores: es un autocastigo que cierra el camino. Para aprender es necesario abrirse al proceso de ser tolerante con uno mismo, de perdonarse, de tomar conciencia de que uno hizo lo que pudo o lo que supo.

La reacción de sentirnos culpables tiene sus raíces en nuestra historia personal, y las causas pueden permanecer ocultas. Por ejemplo, cuando de niños no fuimos atendidos ni amados como hubiéramos querido: si en ese momento pensamos que era porque algo fallaba en nosotros, llega el sentimiento de culpabilidad: creemos que la causa es que éramos malos. En lugar de dejarnos sentir la rabia hacia quien no nos hizo caso (los padres, otros seres queridos...), volcamos la rabia contra nosotros mismos. La culpa es un modo de autoagredirnos. Es como si resultara más fácil hacernos daño a nosotros mismos que sentir agresividad hacia el otro o sentir que nos ha defraudado, y hace falta reconocer estos sentimientos tanto para perdonarse a uno mismo como para perdonar al otro que no nos dio lo que necesitábamos.

La culpa está presente en variados sufrimientos psicológicos: aparecen como un modo inconsciente de expiar la culpa mediante un síntoma que nos castiga. Y necesitaremos el síntoma mientras no indaguemos para qué y por qué. El síntoma es una manera de protegernos (al precio de sufrir) de nuestros verdaderos sentimientos y deseos. Da miedo descubrir lo que late bajo la culpa, lo que hemos transformado en culpabilidad, pero es necesario destaparlo poco a poco para encontrarnos con nosotros mismos.
2001

Ernesto Maruri Psicólogo Clínico Pamplona Orientación Psicoanalítica